A las 19:00 horas de hoy viernes 9 de marzo se presento en una sala de la Municipalidad de Puerto Montt el arqueologo norteamericano Tom D. Dillehay. En una amena charla, en un espacio copado por numerosos represantantes de la civilidad de esta urbe, este investigador describio los resultados de sus hallasgos en el sitio Monte Verde uno de los mas antiguos de America.recordemos que Monte Verde, es un yacimiento arqueológico del pleistoceno tardío, ubicado a 35 kilómetros al suroeste de Puerto Montt, que tiene un fechado estimado por carbono 14 de 12.500 años, presenta una característica que lo destaca como sitio y es su notable conservación.Esto se debió a que el lugar ocupado por un grupo de 20 a 30 indígenas cazadores y recolectores que estuvieron por cerca de un año en aquella zona, al ser abandonado por sus habitantes, se produjo un leve ascenso del nivel del agua del pequeño arroyo Chinchihuapi, cubriendo un pantano el piso ocupacional, con depósitos de un sedimento llamado turba que es anaeróbico, lo que significa que la materia orgánicas que hay en el no se pudre; así la madera, carne y cuero de mastodonte, restos de 70 especies de plantas extraídas de un área de más de 400 kilómetros de largo para el consumo alimenticio y medicinal humano, por nombrar algunas de las 700 piezas obtenidas por el equipo internacional multidisciplinario de científicos y profesionales de la Universidad Austral de Chile, encabezados por el arqueólogo Tom D. Dillehay, que han trabajado desde 1977 hasta 1989, demuestran lo singular del hallazgo, ya que por lo general sitios que datan de 10.000 años o antes tienen condicionen muy malas de preservación, ocasionando una serie de dificultades para los investigadores como la mezcla de artefacto de diferentes periodos, depósitos alterados por alguna condición natural, instrumentos que presentan dudosa fabricación humana y también los artefactos líticos han resistido mejor la descomposición que los desechos de plantas o los instrumentos óseos . Por lo tanto los utensilios de caza son más conocidos que los medios de subsistencias de la vida domestica, la arquitectura y la estructura social.Las ultimas noticias que anuncian que posiblemente a fines del 2006 se comenzara a construir el futuro Museo Arqueológico Monte Verde en Puerto Montt, es la esperanza que este sitio continué fascinando las mentes de los que vienen.Esta burbuja en el tiempo, llamada Monte Verde , y que la comunidad científica internacional a reconocido a partir de enero de 1997, todavía tiene que decirnos mucho del poblamiento del continente americano y la organización de los grupos que recorrieron este sur del mundo en aquellos remota época. Finalmente el arqueologo mostro algunos avances del proyecto de museo en relación con este sitio arqueologico, acompañado por el alcalde de Puerto Montt que reitero el apoyo del municipio a esta iniciativa.
viernes, marzo 09, 2007
Tom Dillehay en Puerto Montt
A las 19:00 horas de hoy viernes 9 de marzo se presento en una sala de la Municipalidad de Puerto Montt el arqueologo norteamericano Tom D. Dillehay. En una amena charla, en un espacio copado por numerosos represantantes de la civilidad de esta urbe, este investigador describio los resultados de sus hallasgos en el sitio Monte Verde uno de los mas antiguos de America.recordemos que Monte Verde, es un yacimiento arqueológico del pleistoceno tardío, ubicado a 35 kilómetros al suroeste de Puerto Montt, que tiene un fechado estimado por carbono 14 de 12.500 años, presenta una característica que lo destaca como sitio y es su notable conservación.Esto se debió a que el lugar ocupado por un grupo de 20 a 30 indígenas cazadores y recolectores que estuvieron por cerca de un año en aquella zona, al ser abandonado por sus habitantes, se produjo un leve ascenso del nivel del agua del pequeño arroyo Chinchihuapi, cubriendo un pantano el piso ocupacional, con depósitos de un sedimento llamado turba que es anaeróbico, lo que significa que la materia orgánicas que hay en el no se pudre; así la madera, carne y cuero de mastodonte, restos de 70 especies de plantas extraídas de un área de más de 400 kilómetros de largo para el consumo alimenticio y medicinal humano, por nombrar algunas de las 700 piezas obtenidas por el equipo internacional multidisciplinario de científicos y profesionales de la Universidad Austral de Chile, encabezados por el arqueólogo Tom D. Dillehay, que han trabajado desde 1977 hasta 1989, demuestran lo singular del hallazgo, ya que por lo general sitios que datan de 10.000 años o antes tienen condicionen muy malas de preservación, ocasionando una serie de dificultades para los investigadores como la mezcla de artefacto de diferentes periodos, depósitos alterados por alguna condición natural, instrumentos que presentan dudosa fabricación humana y también los artefactos líticos han resistido mejor la descomposición que los desechos de plantas o los instrumentos óseos . Por lo tanto los utensilios de caza son más conocidos que los medios de subsistencias de la vida domestica, la arquitectura y la estructura social.Las ultimas noticias que anuncian que posiblemente a fines del 2006 se comenzara a construir el futuro Museo Arqueológico Monte Verde en Puerto Montt, es la esperanza que este sitio continué fascinando las mentes de los que vienen.Esta burbuja en el tiempo, llamada Monte Verde , y que la comunidad científica internacional a reconocido a partir de enero de 1997, todavía tiene que decirnos mucho del poblamiento del continente americano y la organización de los grupos que recorrieron este sur del mundo en aquellos remota época. Finalmente el arqueologo mostro algunos avances del proyecto de museo en relación con este sitio arqueologico, acompañado por el alcalde de Puerto Montt que reitero el apoyo del municipio a esta iniciativa.
lunes, marzo 05, 2007
Escuela Pajaritos
lunes, febrero 26, 2007
Monte Verde y el consenso Clovis



En 1929 Ridgely Whiteman, un joven indígena de 29 años escribió una carta al Instituto Smithsoniano sobre una serie de huesos que había encontrado cerca de la localidad de Clovis en Nuevo México ( Estados Unidos). En 1932, una excavación realizada por un equipo dirigido por Edgar Billings Howard de la Universidad de Pensylvania confirmó que se trataba de un asentamiento del pleistoceno. Al ser descubierto la datación por carbono 14 en 1949 el método fue aplicado en este yacimiento oscilando las dataciones entre 12.900 y 13.500 A.C.
El pueblo de Clovis era un grupo de cazadores especializados en la caza del mamuts, abundando en los sitios arqueológicos de esta cultura que se extiende también hacia México y América Central una bella colección de punta de lanza de piedra que se caracterizan por una hoja tallada por presión con un canal hasta la mitad de la pieza que servia para asegurar la punta a un palo.
Con la confirmación de las fechas por el método de carbono 14, la comunidad científica organizada alrededor del Instituto Smithsoniano acepto que la cultura Clovis era la más antigua de América y que estaba relacionada con la llegada del hombre a este continente. Así se desarrollo la teoría del poblamiento tardío que sostenía que aproximadamente hace 13.500 A.C, un pequeño grupo de seres humanos procedentes de Siberia, ingresaron al continente americano por Beringia hacia Alaska en el periodo en que bajo el nivel de las aguas durante la era del hielo, y después marcharon hacia el sur al oeste de la actual Canadá a través de un corredor libre del elemento glaciar persiguiendo a los grandes mamíferos de que se alimentaban, a medida que retrocedía el hielo para constituir su cultura de la que descenderían los demás pueblos de América.
Los argumento a favor de esta teoría se sucedían; que no había datación más antigua a la de la cultura Clovis, que no se había probado otro sitio más antiguo y que hasta antes del 14.000 A.C el corredor descrito en Norteamérica libre de hielo no existía.
Pero a partir de 1956 surgieron dudas al respecto. Especialmente a través del trabajo pionero de Alex Krieger el precursor de la teoría de poblamiento temprano o teoría pre-clovis. Esta teoría es en realidad una serie de estudios arqueológicos, lingüísticos y genéticos que cuestionaron al consenso de Clovis, ya que sus datos entregaban fechas anteriores al de este sitio para la llegada del hombre a América.
Entre estos tenemos los estudios genéticos sobre el ADN mitocondrial ( ADNmt) sobre la población indígena de America actual que postula fechas menores a 70.000 A.C, no descartándose el arribo de grupos de humanos más antiguos que no presenten descendencia masculina de los actuales y el movimiento de distintas oleadas migratorias.
El golpe mortal para el desmoronamiento definitivo del consenso Clovis vendría en 1997. Ese año se produjo una visita de una delegación científica de alto nivel al sitio de Monte Verde encabezada por Calbot Vance Haynes, el más importante defensor de la teoría del poblamiento tardío. Recordemos que Monte Verde, aquel yacimiento arqueológico del pleistoceno tardío, ubicado a 35 kilómetros al suroeste de Puerto Montt, que tiene un fechado estimado por carbono 14 de 12.500 años, presenta una característica que lo destaca como sitio y es su notable conservación.
Esto se debió a que el lugar ocupado por una población semi sedentaria de 20 a 30 individuos que estuvieron por cerca de un año en aquella zona, al ser abandonado por sus habitantes , se produjo un leve ascenso del nivel del agua del pequeño arroyo Chinchihuapi, cubriendo un pantano el piso ocupacional, lo que significa que la materia orgánica que hay en el no se pudriera; así la madera, carne y cuero de mastodonte y restos de 70 especies de plantas extraídas de un área de más de 400 kilómetros de largo para el consumo alimenticio y medicinal humano, por nombrar algunas de las 700 piezas obtenidas por el equipo internacional multidisciplinario de científicos y profesionales de la Universidad Austral de Chile, encabezados por el arqueólogo Tom D. Dillehay, que a trabajado este sitio pudo encontrarse con una verdadera burbuja en el tiempo. Viendo la contundencia de los datos la delegación científica concluyo que el sitio Monte Verde I era real . Por su antigüedad, su ubicación al otro extremo del continente y sus patrones culturales, destruía el consenso de Clovis y abría los ojos a otros sitios arqueológicos con dataciones similares o incluso más antiguas que esperan ser confirmadas y repensar el trabajo investigativo en relación a la cultura Clovis, lo que han hecho los arqueólogos Michael Waters y Thomas Stafford en su trabajo publicado en la ultima edición de la revista de Science titulado “ Redefining the age of Clovis: Implications for the peopling of the Americas” (redefinición de la edad de Clovis: implicaciones para el poblamiento de la America), que precisan una corrección en la datación con radiocarbono de la cultura Clovis entre 11.500 y 10.900 A.C., descartando que fueran los primeros habitantes del nuevo mundo y que su influencia fue de tan solo algunos siglos. “ Los datos arqueológicos muestran ahora que Clovis no representa a los primeros habitantes de las Americas y que se necesita un nuevo modelo para explicar” el origen de la presencia humana en el continente, según apuntan estos dos investigadores, lo que abre la puerta para la aparición de descubrimientos que nos replanten la historia temprana del hombre en América.
El pueblo de Clovis era un grupo de cazadores especializados en la caza del mamuts, abundando en los sitios arqueológicos de esta cultura que se extiende también hacia México y América Central una bella colección de punta de lanza de piedra que se caracterizan por una hoja tallada por presión con un canal hasta la mitad de la pieza que servia para asegurar la punta a un palo.
Con la confirmación de las fechas por el método de carbono 14, la comunidad científica organizada alrededor del Instituto Smithsoniano acepto que la cultura Clovis era la más antigua de América y que estaba relacionada con la llegada del hombre a este continente. Así se desarrollo la teoría del poblamiento tardío que sostenía que aproximadamente hace 13.500 A.C, un pequeño grupo de seres humanos procedentes de Siberia, ingresaron al continente americano por Beringia hacia Alaska en el periodo en que bajo el nivel de las aguas durante la era del hielo, y después marcharon hacia el sur al oeste de la actual Canadá a través de un corredor libre del elemento glaciar persiguiendo a los grandes mamíferos de que se alimentaban, a medida que retrocedía el hielo para constituir su cultura de la que descenderían los demás pueblos de América.
Los argumento a favor de esta teoría se sucedían; que no había datación más antigua a la de la cultura Clovis, que no se había probado otro sitio más antiguo y que hasta antes del 14.000 A.C el corredor descrito en Norteamérica libre de hielo no existía.
Pero a partir de 1956 surgieron dudas al respecto. Especialmente a través del trabajo pionero de Alex Krieger el precursor de la teoría de poblamiento temprano o teoría pre-clovis. Esta teoría es en realidad una serie de estudios arqueológicos, lingüísticos y genéticos que cuestionaron al consenso de Clovis, ya que sus datos entregaban fechas anteriores al de este sitio para la llegada del hombre a América.
Entre estos tenemos los estudios genéticos sobre el ADN mitocondrial ( ADNmt) sobre la población indígena de America actual que postula fechas menores a 70.000 A.C, no descartándose el arribo de grupos de humanos más antiguos que no presenten descendencia masculina de los actuales y el movimiento de distintas oleadas migratorias.
El golpe mortal para el desmoronamiento definitivo del consenso Clovis vendría en 1997. Ese año se produjo una visita de una delegación científica de alto nivel al sitio de Monte Verde encabezada por Calbot Vance Haynes, el más importante defensor de la teoría del poblamiento tardío. Recordemos que Monte Verde, aquel yacimiento arqueológico del pleistoceno tardío, ubicado a 35 kilómetros al suroeste de Puerto Montt, que tiene un fechado estimado por carbono 14 de 12.500 años, presenta una característica que lo destaca como sitio y es su notable conservación.
Esto se debió a que el lugar ocupado por una población semi sedentaria de 20 a 30 individuos que estuvieron por cerca de un año en aquella zona, al ser abandonado por sus habitantes , se produjo un leve ascenso del nivel del agua del pequeño arroyo Chinchihuapi, cubriendo un pantano el piso ocupacional, lo que significa que la materia orgánica que hay en el no se pudriera; así la madera, carne y cuero de mastodonte y restos de 70 especies de plantas extraídas de un área de más de 400 kilómetros de largo para el consumo alimenticio y medicinal humano, por nombrar algunas de las 700 piezas obtenidas por el equipo internacional multidisciplinario de científicos y profesionales de la Universidad Austral de Chile, encabezados por el arqueólogo Tom D. Dillehay, que a trabajado este sitio pudo encontrarse con una verdadera burbuja en el tiempo. Viendo la contundencia de los datos la delegación científica concluyo que el sitio Monte Verde I era real . Por su antigüedad, su ubicación al otro extremo del continente y sus patrones culturales, destruía el consenso de Clovis y abría los ojos a otros sitios arqueológicos con dataciones similares o incluso más antiguas que esperan ser confirmadas y repensar el trabajo investigativo en relación a la cultura Clovis, lo que han hecho los arqueólogos Michael Waters y Thomas Stafford en su trabajo publicado en la ultima edición de la revista de Science titulado “ Redefining the age of Clovis: Implications for the peopling of the Americas” (redefinición de la edad de Clovis: implicaciones para el poblamiento de la America), que precisan una corrección en la datación con radiocarbono de la cultura Clovis entre 11.500 y 10.900 A.C., descartando que fueran los primeros habitantes del nuevo mundo y que su influencia fue de tan solo algunos siglos. “ Los datos arqueológicos muestran ahora que Clovis no representa a los primeros habitantes de las Americas y que se necesita un nuevo modelo para explicar” el origen de la presencia humana en el continente, según apuntan estos dos investigadores, lo que abre la puerta para la aparición de descubrimientos que nos replanten la historia temprana del hombre en América.
viernes, febrero 23, 2007
En Chile estaría primera cultura del continente

"Dos arqueólogos estadounidenses indicaron que es factible que los grupos Clovis no fueran la primera cultura del continente, lo que abriría las puertas para que el yacimiento de Monte Verde, en el sur de Chile, se convierta en el primer asentamiento humano de América.
En un estudio publicado esta semana en la revista “Science”, los arqueólogos Michael Waters y Thomas Stafford indicaron que las nuevas dataciones con radiocarbono de la cultura Clovis apuntan a que tal vez sus miembros no fueron los primeros habitantes del Nuevo Mundo y que su influencia sólo duró unos pocos siglos.
Esa admisión también descarta la posibilidad de que hubieran sido miembros de esa cultura norteamericana los que, hace más de 130 siglos, colonizaron el continente a lo largo de un corredor templado en medio de la glaciación que unía a Norteamérica con Sudamérica.
Se conoce como cultura Clovis el conjunto de sitios arqueológicos descubiertos en Norteamérica, donde se encontraron vestigios de artefactos, instrumentos, armas primitivas y restos humanos. Sus primeros miembros fueron inmigrantes que, de acuerdo a las teorías arqueológicas, llegaron desde Asia a través del Estrecho de Bering.
Hasta ahora se sabía que los asentamientos Clovis surgieron entre 11.500 y 10.900 años atrás, de acuerdo a la datación mediante radiocarbono. Pero Stafford y Waters indican en su estudio que la antigüedad de Clovis fue en realidad de 11.050 y 10.800 años.
El caso es que Monte Verde, descubierta entre 1977 y 1985 por el arqueólogo Tom Dillehay , tiene una antigüedad de 12.500 años y se encuentra al otro extremo del continente.
De allí que Michael Waters y Thomas Stafford indiquen que es necesario elaborar una nueva teoría sobre el poblamiento americano, porque la cultura Clovis ya no explica ese fenémeno.
Pero ésta ya existe. Es la llamada teoría alternativa que señala que los primeros hombres que poblaron el continente americano llegaron desde las islas de la Polinesia, a través del Pacífico, y dejaron una huella cultural que todavía se manifiesta en algunos pueblos indígenas del sur de Chile. "(Fuente diario La nacion).
En un estudio publicado esta semana en la revista “Science”, los arqueólogos Michael Waters y Thomas Stafford indicaron que las nuevas dataciones con radiocarbono de la cultura Clovis apuntan a que tal vez sus miembros no fueron los primeros habitantes del Nuevo Mundo y que su influencia sólo duró unos pocos siglos.
Esa admisión también descarta la posibilidad de que hubieran sido miembros de esa cultura norteamericana los que, hace más de 130 siglos, colonizaron el continente a lo largo de un corredor templado en medio de la glaciación que unía a Norteamérica con Sudamérica.
Se conoce como cultura Clovis el conjunto de sitios arqueológicos descubiertos en Norteamérica, donde se encontraron vestigios de artefactos, instrumentos, armas primitivas y restos humanos. Sus primeros miembros fueron inmigrantes que, de acuerdo a las teorías arqueológicas, llegaron desde Asia a través del Estrecho de Bering.
Hasta ahora se sabía que los asentamientos Clovis surgieron entre 11.500 y 10.900 años atrás, de acuerdo a la datación mediante radiocarbono. Pero Stafford y Waters indican en su estudio que la antigüedad de Clovis fue en realidad de 11.050 y 10.800 años.
El caso es que Monte Verde, descubierta entre 1977 y 1985 por el arqueólogo Tom Dillehay , tiene una antigüedad de 12.500 años y se encuentra al otro extremo del continente.
De allí que Michael Waters y Thomas Stafford indiquen que es necesario elaborar una nueva teoría sobre el poblamiento americano, porque la cultura Clovis ya no explica ese fenémeno.
Pero ésta ya existe. Es la llamada teoría alternativa que señala que los primeros hombres que poblaron el continente americano llegaron desde las islas de la Polinesia, a través del Pacífico, y dejaron una huella cultural que todavía se manifiesta en algunos pueblos indígenas del sur de Chile. "(Fuente diario La nacion).
El Moisés en las alturas

A solo 5 Km de la ciudad de Bariloche en Argentina se encuentra el complejo turístico “ Teleférico cerro Otto” perteneciente a la fundación Sara Maria Furman que entrega todas las ganancias entre dos obras de bien público: el Hospital Israelita de Buenos Aires y la Asociación Cooperadora del Hospital de Bariloche.
El origen de este teleférico es gracias a la iniciativa de un visionario llamado Boris Furman, en 1970 llego a Bariloche como turista con un amigo subiendo a la cima del Cerro Otto y se quedó maravillado con ese paisaje. Gestionó permisos para construir un complejo que incluía el teleférico y la confitería giratoria. En 1974 finalizó la construcción del teleférico y 6 años después recuperó toda la inversión. En vez de acumular ganancias, este hombre hizo lo que él cuenta que le enseñaron en su familia: “ya tenés suficiente para vos, dale a los demás” . Así constituyó la Fundación Sara María Furman, en honor a su madre y a su hermana, y desde 1980 dono las ganancias del complejo a obras de caridad.
Por medio de cabinas para cuatro persona se llega a la cima del cerro a 1.405 mts s.n.m, teniendo las más modernas medidas de seguridad. Se destaca en este lugar su restaurant-confitería giratoria que tiene un diámetro de 21 mts., con una capacidad para 250 pasajeros cómodamente sentados, teniendo una visión de 360° desde la cima, mientras se disfruta alguna cosa rica para degustar. Está totalmente vidriada en toda su circunferencia con cristales templados Blindex, y calefacción por un sistema de aire caliente. Una estructura de hormigón armado antisismico sostiene la edificación total.
Una de las cosas llamativas en este lugar son las réplicas a tamaño real de las famosas esculturas de Miguel Angel “ la piedad”, “ El David”y “ El Moisés”. Estas hechas a Calcos exactos, certificados por el gobierno italiano, idénticos a los originales, con un 80% polvo de mármol y 20% resina acrílica.
Por ultimo una cosa que sobrecoge es la vista, hay se ve como las aguas del Lago Nahuel Huapi y el Gutierrez se abren, moldeando la geografía del sector, dejándonos como simples espectadores de los juegos de la naturaleza.
El origen de este teleférico es gracias a la iniciativa de un visionario llamado Boris Furman, en 1970 llego a Bariloche como turista con un amigo subiendo a la cima del Cerro Otto y se quedó maravillado con ese paisaje. Gestionó permisos para construir un complejo que incluía el teleférico y la confitería giratoria. En 1974 finalizó la construcción del teleférico y 6 años después recuperó toda la inversión. En vez de acumular ganancias, este hombre hizo lo que él cuenta que le enseñaron en su familia: “ya tenés suficiente para vos, dale a los demás” . Así constituyó la Fundación Sara María Furman, en honor a su madre y a su hermana, y desde 1980 dono las ganancias del complejo a obras de caridad.
Por medio de cabinas para cuatro persona se llega a la cima del cerro a 1.405 mts s.n.m, teniendo las más modernas medidas de seguridad. Se destaca en este lugar su restaurant-confitería giratoria que tiene un diámetro de 21 mts., con una capacidad para 250 pasajeros cómodamente sentados, teniendo una visión de 360° desde la cima, mientras se disfruta alguna cosa rica para degustar. Está totalmente vidriada en toda su circunferencia con cristales templados Blindex, y calefacción por un sistema de aire caliente. Una estructura de hormigón armado antisismico sostiene la edificación total.
Una de las cosas llamativas en este lugar son las réplicas a tamaño real de las famosas esculturas de Miguel Angel “ la piedad”, “ El David”y “ El Moisés”. Estas hechas a Calcos exactos, certificados por el gobierno italiano, idénticos a los originales, con un 80% polvo de mármol y 20% resina acrílica.
Por ultimo una cosa que sobrecoge es la vista, hay se ve como las aguas del Lago Nahuel Huapi y el Gutierrez se abren, moldeando la geografía del sector, dejándonos como simples espectadores de los juegos de la naturaleza.
miércoles, febrero 21, 2007
Especial: ARGENTINA
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