martes, febrero 17, 2015

El origen del pulso




































El sonido no es solo poder, también memoria eso me lo recordó el dj Joseph Alexander Psicoactivo al entrar al Balcón restobar en calle Egaña en Puerto Montt. Las 23: 05 hrs dice el reloj del sábado 7 de febrero del 2015. El trance suena puro, con mucha atmosfera, es melancolía, un desgarro, donde el peso del tiempo desdibuja las distancia para adentrarse en los profundos sentimientos, que son historias de pasos certeros y errados, que constituyen este soplo vital, hecho de un ritmo que se desliza en mi cabeza que se mueve, mientras a cada pestañeo aparecen figuritas que es el publico que de a poco llega al lugar.
El pulso se desliza suavemente desencadenando otros ritmos con dj Lazcano con elemento más hip hop y trap con varias capas sonoras con una tendencia a ser más de construir una sensación de extensión espacial, mientras las graficas se deslizan con figuras que se deshacen en otras con sus colores intensos, mientras el volumen sube golpeando en la madera haciendo un eco que revota en la construcción.
Mariano Laffabrick entraba en  la madrugada con una selección más tecno house que impulsa a sacar algunos pasos mientras los que llegar al recinto circulan conversando con los conocidos de los rituales de la cotidianidad.
Cerca de las 4 de la mañana la fiesta llega a su clímax sonoro con Johann Rehbein con una selección más electro, pocos bailan, no importa, la música queda en este viaje permanente.


8 de febrero del 2015

lunes, febrero 16, 2015

Probando espacio




























Un viento frió corre a eso de las  una de la mañana del 7 de febrero  en el patio del  bar restaurant  Baradero en calle Rengifo 964  en Puerto Montt. La dj Kate Baldovino ya está tocando una buena selección de Nu disco. En un rincón me acomodo improvisando un pasito,  mientras disfruto la selección de temas, acomodo mejor la proyectora para que las visuales se aprecien mejor en la pared.
Una pareja esta compartiendo algo para picar, papas fritas, carne picadita y cerveza, dos amigas tratan de arreglar el mundo con sus historias, un grupo  planifican sentados en un sillón la ruta nocturna y un grupo de amigos disfruta la música entre palabras sueltas.
El espacio es amplio tiene muchas posibilidades, si se techa más, da para eventos en invierno, buenas secciones de música electrónica más experimentales, es un lugar que puede dar más.
Es muy interesante lo que hace la dj, los equilibrios, el pulso exacto, el disfrute puro del sonido, nada más, queda en esta noche donde las estrellas brillan en esta grata ocasión de entrega a la música por sobre todo.

8 de febrero del 2015. 

El cielo es el presente































    
    El sonido pasa dejando su huella en la pista de baile improvisada en el patio del bar 258 de calle O'Higgins 258  en Puerto Montt. Es medianoche del 6 de febrero de 2015,  dibujo un paso mientras suena Deep Sour Collective con su Nu disco, las palabras circulan, los saludos fluyen, las miradas cruzan, las visuales pasan, el reloj marca las 2:40 hrs, todos ya están bailando, Jotaerre ( Johann Rehbein) lanza un set de hit de música electrónica, continuo siguiendo la mirada azul de una tierna sonrisa hacia ninguna parte.
 El abismo es la pausa. Se produce  el recambio de ritmo, a la entrada sigue llegando público, el espacio se achica, los grupos se conectan y el humo de los cigarrillos se acumula hacia el techo para fluir por el incipiente viento tibio  de esa madrugada.
La dj Kate Baldovino entra con su elegante fluir de temas, el recuerdo se agolpa en mi mirada al encontrarme con la sombra del ayer que se acurruca en mi cuello dejando su mensaje de tentación, muy vivo en el universo paralelo de la imaginación temblorosa que sigue el ladrido de los perros en las esquinas pasada las 5 de la mañana al encuentro del tiempo siempre presente en la piel.

7  de febrero del 2015. 

lunes, febrero 02, 2015

El primer sur tech en el balneario Pelluco































     La tarde del 1 de febrero en Puerto Montt estuvo marcada por los incendios forestales en distintos puntos del sector alto de la ciudad. Desde mi casa se mirada la columna de humo disipándose en el cielo.
   Por las redes sociales se apreciaba el escenario donde estaba ya corriendo el sonido para la primera sur tech en el balneario Pelluco.
A las 18 horas partí rumbo a este evento musical. El micro bus  circulo por la costanera dejando expuesto el maravilloso paisaje del seno de Reloncavi y las islas que eran un buen preámbulo para el evento al que iba.
Cuando llegue al balneario la playa estaba con intensa actividad de veraneantes. El sol iluminaba la arena y allí estaba los dj lanzando los set para deleitar al oído, sacudiendo el cuerpo que entraba en contacto con el ritmo.
En ese momento estaba tocando  el DJ y productor musical Rodrigo Laffertt que entregaba unos tracks de house notables, con una buena técnica, donde la potencia se ponía al servicio de la ejecución del ritmo puro, junto con el  estaba el destacado dj Fabian Argomedo que entregaba su estilo con toques funky disco  en su propuesta musical.
Más de 600 personas estaban a esa hora de la tarde en la playa. Uno  se movia sacudiendo la arena que dibujaba pequeños círculos. Los grupos de jóvenes se agolpaban cerca del escenario para no perder nada del espectáculo. Otros se dispersaban para sentarse o tenderse tomando una buena cerveza helada disfrutando la música.
Era ideal caminar disfrutando el lindo día, conversar con los conocidos y disfrutar el sonido eléctrico que inundaba el ambiente con sus matices de sube y baja de intensidad, mientras las sonrisa y las historias comunes, dejaban recuerdos en esa playa.
Después entraron los dj locales Mariano Laffabrick y Christian Alvarez, el verdadero impulsor de esta iniciativa para darle con todo, mientras la luz se disipaba suavemente para dejar paso a las primeras sombras de la noche, mientras tomaba más impulso en el último tramo de la fiesta.
Pasada las 21 : 30 horas parti de Pelluco, era de noche, el sonido aún resonaba en mi cabeza. El centro de Puerto Montt aún andaba gente, mientras el cielo era cubierto de nubes, como una despedida de una bella jornada que se va.
1 de febrero del 2015