miércoles, febrero 25, 2015

Con los restos se hace un todo




























   
  Voy pasando por la plaza de armas de Puerto Montt. Un gran grupo de jóvenes están reunidos en el lugar planificando la ruta de juerga o simplemente haciendo la pausa para fumar y ver a donde ir.
     El reloj marca las 23: 15 hrs, llego a calle Quillota en el bar live. Aún es martes 24 de febrero de 2015, en la pista one suena el set del dj Johann Rehbein, doy algunos pasos, poca gente en el lugar, nadie bailando.
      Cerca de medianoche doy una vuelta por el centro esperando que allá más ambiente para bailar. Por Benavente me encuentro con una mujer de brillosos ojos celestes comentándome de su pronto viaje al Perú, una briza cálida circula, sigo trazando huellas por la calle, ya la plaza esta semivacía, solo se encuentran dos ebrios  tratando de articular algún sonidos y perros vagos que nerviosamente andan sin rumbo fijo siguiendo cualquier sonido llamativo.
 Vuelvo al live, dos parejas ya están en la pista, entro en confianza y bailo  con un temita de disclosure que saca el dj. Unas jovencitas toman impulsos y se ponen a jugar en un rincón, ¡ plap! una se le cae un vaso algo de alcohol queda impregnada en mis manos, voy al baño me lavo un poco las manos, entro de nuevo con más impulso, con esta selección mezcla de hit y largo intermedios de electro y house para moverse y  conversar cuando aparece algún conocido, dos palabras en la necesaria pausa.
Lazkano entra más tarde con su set con más hip hop, funk y algo de rap para ya marcar un poco el paso, mientras se suma algo más de gente a bailar, el impulso sigue para continuar con el ritmo, dando significado al tiempo con la música que se desplaza por la barra donde los amigos y amantes  están envueltas en su burbuja de complicidad, ajenos a lo que pasa lejos de su círculo.
Las 3: 10 hrs buena hora para tomar locomoción, cerrar los ojos y disolver un día ya hecho memoria.

25 de febrero 2015  

miércoles, febrero 18, 2015

Matanza y la nueva pista






















Es martes 17 de febrero son las 23: 07 hrs estoy en un nuevo lugar la pista one del bar live en calle Quillota en el centro de Puerto Montt ya  suena el dj local  Johann Rehbein  con un set  de música electrónica mientras voy probando el espacio.
Para bailar la pista es ideal muy cómoda, suave para levantar los pies, no agotadora, eso si uno no puede deslizarse mucho ya que la pequeña superficie se va acortando a medida que avanza la madrugada con el numeroso público que llega al lugar.
Cobra intensidad la música del dj con sonidos más electro pero como comenta un amigo se pierde en las esquinas por la falta de dos cajas de música. Está bien sigo bailando, saludando algún conocido y viendo a los habituales del sitio un tanto descolocados por este  evento inusual ya que desde su apertura hace cerca de un mes tiene un giro de discoteque comercial, aunque debo decir el escenario para tocar tiene un toque elegante, que da gusto, a diferencia de los improvisados espacios que esporádicamente surgen cada fin de semana en la ciudad.
Pasado las 1 de la mañana empieza a sonar Matanza en su formato dj set  con su sonido electro- folk latinoamericano insertado en la estructura del house con sus contantes reiteraciones  de ritmos como un rito de paso, uno se pregunta no será una mala lectura de la raíz folclórica de los ritmos, de repente se siente un tanto agotador los sonidos, si se entiende que es un mantra, una oración, un ritual, uno debe conocer el sentido de dichas estructuras, no basta con ser músico en este caso, las posibilidades sonoras quedan reducidas por lo que aprecio, mientras tomo un sorbo de agua, rodeado por las luces que golpean y las palabras que van y vienen, buscando seguir el ritmo, que a veces es un laberinto, ¿ hacia dónde?, ese es el punto, si uno debe hacer algo nuevo tiene que asumir la traición a la raíz musical y descontruir para formar una ideología sonora con un mensaje claro para el pasajero de este viaje musical.
Las 3: 51 hrs termina  la fiesta mientras la quietud de la noche envuelve mis pestañas  que atrapan un sueño, si un sueño para pensar.
18 de febrero 2015







martes, febrero 17, 2015

El origen del pulso




































El sonido no es solo poder, también memoria eso me lo recordó el dj Joseph Alexander Psicoactivo al entrar al Balcón restobar en calle Egaña en Puerto Montt. Las 23: 05 hrs dice el reloj del sábado 7 de febrero del 2015. El trance suena puro, con mucha atmosfera, es melancolía, un desgarro, donde el peso del tiempo desdibuja las distancia para adentrarse en los profundos sentimientos, que son historias de pasos certeros y errados, que constituyen este soplo vital, hecho de un ritmo que se desliza en mi cabeza que se mueve, mientras a cada pestañeo aparecen figuritas que es el publico que de a poco llega al lugar.
El pulso se desliza suavemente desencadenando otros ritmos con dj Lazcano con elemento más hip hop y trap con varias capas sonoras con una tendencia a ser más de construir una sensación de extensión espacial, mientras las graficas se deslizan con figuras que se deshacen en otras con sus colores intensos, mientras el volumen sube golpeando en la madera haciendo un eco que revota en la construcción.
Mariano Laffabrick entraba en  la madrugada con una selección más tecno house que impulsa a sacar algunos pasos mientras los que llegar al recinto circulan conversando con los conocidos de los rituales de la cotidianidad.
Cerca de las 4 de la mañana la fiesta llega a su clímax sonoro con Johann Rehbein con una selección más electro, pocos bailan, no importa, la música queda en este viaje permanente.


8 de febrero del 2015