jueves, julio 17, 2008

Encuentro de viejas y nuevas glorias de la poesia del sur

A partir de las 16: 00 horas en el auditórium Los héroes en pleno centro de Puerto Montt se juntaron los amantes de la poesía para disfrutar las nuevas tendencias en el arte de la seductora palabra y a escuchar a las viejas glorias consagradas por la memoria, en el titulado "primer encuentro de poetas jóvenes en el sur de Chile: sur itinerante" que naturalmente no es el primero de su tipo, solo basta nombrar los arcoiris de poesia entre otros, donde se reunen esta clase de creadores. Entre los poetas de reconocida fama estaban Clemente Riedemann autor del libro "Karra Maw'n" que trazo líneas en la poesía de reflexión interétnica, Paulo Huirimilla poeta huilliche que coquetea con la cultura de masas, Harry Volmer que aunque nacido en Osorno en 1966 desde temprano se introdujo en la vida del bajo pueblo que habita en Puerto Montt y Manuel Moraga consagrado representante del ambiente artístico local que simbólicamente se hace devorar por la ciudad, protestando por los silencios y olvidos de recuerdos que se vuelven ligeros. De las nuevas voces que se presentaron se expresa una inquietud, un despertar, una defensa de un discurso, de un territorio, que lucha entre el aislamiento y los juegos del mercado de la imagen.

La danza del sur se encuentra en Puerto Montt


Este jueves 17 de julio a contar de las 16:00 hrs., comenzó el I Encuentro Coreográfico Zonal Austral, en el salón costanera del Hotel Don Vicente de la ciudad de Puerto Montt.

La iniciativa busca perfeccionar a quienes se encuentran realizando la labor de coreógrafos y directores de elencos estables y compañías de las regiones de Los Rios, Los Lagos, Aysén y Magallanes.

La actividad, es organizada por el Área de Danza del Departamento de Creación Artística del Consejo Nacional de la Cultura y las Artes y la Dirección Regional de Los Lagos y busca crear un espacio para formación y discusión de su labor creativa entre los cultores de la danza del sur de Chile.

Los talleres estarán enfocados a dos áreas de trabajo. La primera dice relación con la entrega de herramientas propias de la gestión, y producción de actividades en el marco de la institucionalidad cultural. La segunda etapa, está referida a un aspecto más creativo y práctico de la danza a través de contenidos coreográficos y movimientos corporales.

miércoles, julio 16, 2008

Chaitén: Más allá de la humanidad Parte Final

El poder en la calle

Las señales de poder aparecen visibles, concentradas en algunas calles de Chaitén. Por el conocimiento que tienen de la geografía, la acción de los estamentos militares ha sido indispensable, no solo para el proceso de evacuación, sino para controlar en un cierto grado el proceso de deterioro del pueblo. La fuerza aérea en helicóptero patrulla la actividad del volcán, carabineros se preocupa del patrullaje para cuidar las pertenencias de los pobladores que quedaron abandonadas en el sector, mientras personas de ejercito se encarga de la movilización de la gente a sus hogares, además de su apoyo en las tareas de enrocado del río blanco para afirmar el cause para prevenir más destrucción y en despeje de obras de víales, y mantención del vital puente del Río Blanco.






De las autoridades gubernamentales se encuentra la representante de la presidenta Bachelet, la delegada presidencial Paula Narváez persona jovial, liviana de caracter, además de sicólogos, asistentes sociales y personal medico para cualquier emergencia. También se encuentra personal de la municipalidad de Chaitén en tareas de mantenimiento de vías carreteras principalmente y en el apoyo de los requerimientos de los desplazados.

Uno aprecia que entre los personeros de la institucionalidad estatal se presentan tres clase de problemas; uno es el desconocimiento de la geografía del sector, otro son los problemas de coordinación entre los distintos aparatos estatales y la contención de los factores de crisis que genera la tragedia, esto ultimo más debido a las características únicas del evento, esto se refleja en la incomprensión de las costumbres de la población desplazada, problemas de comunicación entre los afectados y la autoridad, esto obviamente se esta solucionando con el trabajo en terreno que se esta teniendo en la zona del desastre.










Rescatando lo que se pueda

Dos horas, este es el plazo que tenían los pobladores para sacar lo que pudieran desde sus casas. Recuerdos, objetos de valor, documentación, todo lo que era prioritario se sacaba. Otros se quedaban paralizados viendo un punto donde supuestamente estaba su hogar y ya no estaba. Otro con un dolor profundo encontraba a su perro muerto esperando a sus amos. Desconsuelo, rabia, por lo que afirmaban la tardanza en la realización del operativo, ya que si se habria hecho antes según ellos pudieron haber salvado más de sus pertenencias. Desolación, resignación, sumisión a esa fuerza que ya en horas de la tarde con la luz del sol brillaba imponente a la distancia se apoderaba de los animos.


Un silencio seco

En el lado sur de Chaitén se aprecia menos devastación. Se escucha un silencio seco. La voz es abandonada en murallas que ya no respiran inquietante humedad, historias perdidas que no viajaran en ese aeródromo que a recibido también los embates de la naturaleza. Silencio. Cada huella, es un olvido, en esa cancha de futbol no existe la gloria del triunfo. La ausencia habita entre las construcciones que es un recuerdo fijo picoteado por la ceniza que grava su memoria como tantas veces lo a hecho en la formación de este territorio.


Las imágenes finales

Cerca del desembarcadero me interno por un camino cubierto por vegetación. Encuentro una bicicleta tirada, animales de algún predio colindante vagando en su soledad y el sonido de un arroyo que sigue su curso tranquilamente. EL volcán Chaitén sigue su actividad imperturbable, nada lo detiene, parece más vivo como nunca.


Se ha formado una línea de escombros que se mueven por la bahía y el desembarcadero de Chaitén. Los comandos de la armada para abrirse paso tienen que emplear un remo para mover un computador, madera, televisores y otros restos para limpiar el paso y no bañar los motores de los zodiac.



De vuelta en la barcaza Rancagua aprecio las ultimas vistas del volcán mientras la noche cae sin alterar su rutina. En el horizonte la luz se pierde en las tinieblas de un mar quieto. La lengua apretada en la modernidad va dejando un espacio que es continuidad de tiempos que van más allá de nuestra pequeña lógica.

martes, julio 15, 2008

Chaitén: Más allá de la humanidad III parte

La frontera de fuego

En el puente del río Blanco se puede apreciar la actividad del volcán Chaitén que inalterable levanta su columna de ceniza. Nada lo detiene, sigue su propio camino, una lógica que ni la ciencia actual conoce.


Un protagonista en un escenario que domina. El escribe su guión, los otros son una marioneta en esa tragedia griega en que el curso de los acontecimientos son un juego para los mortales que deambulan buscando explicaciones de lo vivido.

El trabajo conjunto del Ministerio de obras publica, el cuerpo militar del trabajo y la municipalidad de Chaitén han podido limpiar en algo el curso del río Blanco en sus orillas se levantan cerros de ceniza fiel testigo de la fuerza incontrolable de ese gigante volcánico que ha esas horas de la mañana levantaba una columna de ceniza de 4 kilómetros de altura.


Se puede divisar una señal de un recuerdo persistente “ Parque Palena” dice el letrero. En febrero estuve en esta zona despidiendo el verano acompañando a un grupo de autoridades en unas visitas a las obras del camino río amarillo –lago espolón y la comitiva había entrado a ese parque a comer algo para continuar el viaje. Por supuesto la ruta y sus contornos estaban cambiados. Casas desaparecidas, el cementerio de Chaitén tapizado de ceniza, pero estaba esa continuidad esas alturas llenas de vegetación, ajenas a las emociones humanas.


Lenguaje y naturaleza

Caminar por el pueblo de Chaitén es ir dejando parte de la humanidad para ir más allá. Las casas abandonadas están en un espacio ajeno, lejano. Las marcas de la institucionalidad son marcas, solo eso nada más. En el cuartel de carabineros esta la ausencia de los mecanismos de vigilancia, en el hospital la soledad no cura la debilidad, se me viene a la mente lo que dice Friedrich Nietzsche en su libro de 1886 “Más allá del bien y del mal” cuando expresa “No existen fenómenos morales, sino sólo una interpretación moral de los fenómenos”, uno es un extraño en este pueblo, un pueblo que deja de serlo cuando la naturaleza se expande invade, penetra. Los monumentos a los héroes son violados por un manto que quiere hacer olvidar la gloria del martirio, las escuelas no ahí niños aprendiendo a obedecer, y en las reparticiones de gobierno no están los burócratas que no harán perder el tiempo en su sistema de papeles y dígitos.
Los negocios se encuentran cerrados para los que se adentran en el consumo, solo un vació, la calle directa, al anuncio de los que vendrán tarde o temprano y que no veremos en nuestras vidas. Desde que Jean-Jacques Rousseau en el “Discurso sobre el origen de la desigualdad entre los hombres” vinculo el lenguaje y el pensar, ese perfeccionamiento que nos hacia humanos movidos por la pasión de las necesidades.

Uno se da cuenta que la naturaleza es una extensión que sobrepasa a nuestro razonamiento. En la bahía de Chaitén viendo todos los restos que ha dejado el río blanco en una masa deforme de artefactos, ceniza y agua, uno se siento ausente de la civilización. Los perros ladran marcando su territorio, las vacas pastan en la plaza en sus nuevos dominios y los caballos andan libres por el lado sur de Chaitén. Volveremos ha marcar presencia en este pueblo, esta claro pero será por un breve lapso un respiro en la evolución, eso a sido la huella del hombre en la tierra.


Continuara........

lunes, julio 14, 2008

Chaitén: Más allá de la humanidad II parte

El rito de paso

Cerca de las 9:30 de la mañana comienza el operativo de desembarco hacia Chaitén de los cerca 215 pobladores que entrarían por dos horas a reconocer el estado de sus hogares. En botes zodiac salían desde la barcaza de la armada Rancagua que había zarpado desde Puerto Montt a las 11 de la noche del pasado lunes 30 de junio. Las condiciones climáticas y de viento eran muy favorables para todo el operativo de retorno de esa gente que llevaban dos meses de no ver su terruño.


Todo parecía un rito de pasaje. El agua de la bahía que separa un estado existencial para entrar en otro. La barcaza que era la civilización, un orden definido alejado, dejando arrastrar la conciencia en lo incierto de ese pueblo devastado que se encontraba suspendido aún por una cada vez más leve capa de niebla.

Era como un dejar de ser. Sacar una parte de si a lo lejos para que el cuerpo se entregara a la transformación. En que el respiro esta a merced de los capricho de una criatura incontrolable salida de esos abismo que describe el escritor estadounidense Howard Phillips Lovecraft.


Al desembarcar estaba personal de ejército con 5 camiones y un bus esperando a los pobladores para trasladarlo a sus hogares y rescatar los enseres que puedan. La gente de la delegación presidencial tenía una lista de las personas y los sectores del pueblo a los cuales irían.

Lo primero que impresiona en el embarcadero es un vehiculo cubierto de ceniza. Parece un ser del pasado, en una dimensión ajena, un fantasma de lo que fue y ya nunca podrá ser.


Viaje al corazón de ceniza


Entramos a Chaitén a las 10: 00 de la mañana. Todo era destrucción. El río Blanco había dividido en dos al pueblo. La ceniza estaba congelada lo que permitía caminar por la zona de lo que fue la calle Pillán que ya no existe ya que todo lo arraso las aguas de ese caudal de agua , ceniza y escombros que se abrió paso hasta desembocar en el mar.
La capa de ceniza congelada en algunas partes era tan limpia que asemejaba una pista de patinaje. Uno en esos instantes sentía vivir un episodio de los archivos X o de lost, un personaje en una historia paranormal tan viva que los sentidos lo recogían excitados a un 100 por ciento.

Un camión dado vuelta, deformado en el suelo, casas derrumbadas, huertos destruidos, mientras los cerros cubiertos por la vegetación disminuían nuestra soberbia razón, la poca cosa que somos, eso que esta más allá, formas de vida con su propia lógica florecen, viendo nuestros estados alterados, lo animal , lo bestial a sentido he se rugido cientos de veces de volcanes que arrasan con geografía y dibujan su propio mapa como lo han hecho miles de veces en esta tierra milenaria.

Continuara....

Chaitén: Más allá de la humanidad I Parte

Cubierto con una tenue niebla Chaitén recibe al visitante a lo lejos. La columna eruptiva de ceniza se alza a la distancia como un manto negro que parte el cielo estrellado ha eso de las 6:30 de la mañana del 1 de julio del 2008. Cuando los pequeños atisbos de la luz del sol penetran en el horizonte se puede ver la continuidad y la fuerza de esa masa que se coloca en medio de los cerros, majestuoso como algo que va más allá de la comprensión humana, reducida a su tiempo tan finito y limitado.


Columna eruptiva del volcán Chaitén desde la barcaza Rancagua en la mañana



El pueblo de la memoria

Desde el inicio de la erupción del volcán Chaitén el 30 de abril todo fue ruptura para los chaiteninos. Ese lugar que estaba ha 10 kilómetros del sector urbano parecía ser parte del paisaje, dormido, inofensivo para excursionar quizás, no un volcán, una sorpresa absoluta. Nadie sabia que hace cerca de 7420 A.C. presento una gran erupción y que parte del material emitido seria usado por los pueblos indígenas que recorrían la costa del océano pacifico para construir artefacto para su subsistencia, ni tampoco habían oído del vulcanólogo Óscar González-Ferrán que en su libro "Atlas de los volcanes de Chile" de 1994 afirmaba que ese supuesto insignificante cerro era un volcán.


Chaitén desde la distancia en la mañana



Todo fue una sorpresa para los habitantes de Chaitén. Irse de sus hogares, sin pensar en la magnitud que alcanzaría el evento eruptivo y que esa supuesta salida pasajera de su tierra se iba alargar hasta nuestros días no estaba en los planes de nadie.

Llegar a Puerto Montt significo el inicio de una nueva vida. No más el circulo de conocidos, las cortas distancias entre casa y casa, las partidas de truco nocturna , el mate y el entorno natural que acompañaba la vista. Los códigos, secretos y conflictos en su territorio, quedaban obsoletos al pisar esa urbe.

Eran una tribu urbana más en esa ciudad 225.008 habitantes que sobrepasaba por lejos 7.182 de Chaitén. Desde la llegada a los albergues se dieron cuenta que ya nada era igual. Todo era más individualista en Puerto Montt, las distancias se alargaban, la cultura de masa con los mall eran parte de un escenario donde la modernidad no tenia tiempo para la historia todo era un presente, un día consumido a un ritmo acelerado.

Entonces los Chaiteninos se refugiaron entre ellos, la adversidad ha sido su norte, la memoria de esos primeros colonizadores que se abrieron paso entre la vegetación y el clima adverso para ir formando esa localidad en 1933, se torno como un recuerdo vivo como la de ese pueblo que abandonaron que ha quedado en la memoria. Una imagen perpetua idealizada, mientras el río blanco y las cenizas van clavando sus marcas para borrar lo que fue.


Chaiteninos dentro de la barcaza Rancagua



Tres tiempos

En el viaje en la barcaza Rancagua uno se da cuenta conversando con los desplazados de Chaitén que ahí tres tiempos para vivir los que ha pasado. Uno es del duelo permanente, la incapacidad de aceptar la perdida, una inadaptación a lo nuevo aguda donde el paisaje se torna agresivo, el solo ruido de los motores, cruzar una calle donde los vehículos se desplazan una y otra vez, se les torna chocante. Sus animales, el huerto, el aire puro, las amistades se buscan en un entorno que parece ser un vació permanente. Entre los más ancianos se da más esta situación aunque no es solo patrimonio de una generación.


Chaiteninos esperando el desembarque a sus tierras



El otro tiempo es de aceptar las cosas tal cual y adaptarse a los hechos. Eso se da entre los más jóvenes que luchan por sus derechos y planifican el retorno a su tierra cuando pase la erupción.

Por ultimo están los que después de vivir esta experiencia traumática quieren hacer su vida en otra parte para quedarse con el recuerdo de lo que fue.

Sin embargo, esta claro que entre los Chaiteninos existe un vivo deseo de volver a formar su pueblo, asumiendo lo vivido, por que el plano del pueblo, las relaciones humanas y su futura historia va estar marcada por la presencia del volcán Chaitén.

continuara........